Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.
Oremos:
Justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos: La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que nos ha dado, En efecto cuando estábamos todavía sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quién muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera!
Del salmo 129
Desde el abismo clamo a ti, Señor.
Desde el abismo clamo a ti, Señor: Señor, oye mi voz; préstale oído atento ami clamor.
Si guardas el recuerdo de las culpas, ¿quién se podrá salvar? Pero de ti, Señor, viene el perdón que nos infunde un gran temor filial.
Confío en el Señor, espero en su palabra que perdona. Mi alma suspira ya por el Señor más que los centinelas por la aurora.
Que suspire Israel por el Señor más que los centinelas por la aurora, pues del Señor viene el perdón, la redención copiosa.
Y al pueblo de Israel redimirá de su maldad y de sus malas obras.
Anhelamos la redención de nuestro cuerpo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos: Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios.
Aleluya, aleluya.
También ustedes estén preparados
Ý Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
Acepta, Señor, la ofrenda del pueblo cristiano que encomienda a tu misericordia al Papa ________
Cristo, vencedor de la muerte, nos asocia a su triunfo
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Pues, si morimos por haberlo merecido, es obra de tu misericordia y de tu gracia el que seamos llamados a la vida con Cristo. Por el pecado morimos, mas, por la victoria de tu Hijo, fuimos redimidos.
Dales, Señor, el descanso eterno, brille para ellos la luz perpetua y vivan siempre en compañía de tus santos, ya que eres misericordioso.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, pastor inmortal de los hombres, mira con bondad al pueblo que te implora y concede a tu hijo, el Papa ________________________________________________, que gobernó con amor a tu Iglesia, compartir con el rebaño que le fue confiado, la recompensa prometida al servidor bueno y fiel.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.Primera Lectura
5, 5-11
Si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Desde el abismo clamo a ti, Señor.
Desde el abismo clamo a ti, Señor.
Desde el abismo clamo a ti, Señor.
Desde el abismo clamo a ti, Señor.
Desde el abismo clamo a ti, Señor.Segunda Lectura
8, 14-23
El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con él para ser glorificados junto con él.
Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.
La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió, pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
Aleluya.Evangelio
12, 35-40
"Estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas. Sean semejantes a los criados que están esperando a que su señor regrese de la boda, para abrirle en cuanto llegue y toque. Dichosos aquellos a quienes su Señor, al llegar, encuentre en vela. Yo les aseguro que se recogerá la túnica, los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá. Y si llega a medianoche o a la madrugada y los encuentra en vela, dichosos ellos.
Fíjense en esto: Si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Pues también ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen vendrá el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
___________________________; y tú, que hiciste de él un instrumento de unidad y de paz entre los hombres, concédele el gozo eterno en compañía de todos los santos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros te proclamamos en la tierra, diciendo sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión